Conocido como el Impuesto de Bienes Inmuebles, IBI, en Madrid el cálculo de este tributo, considerado por algunos como de gran complejidad, se realiza empleando un tipo de gravamen a una base imponible.

Dicho gravamen está relacionado con el porcentaje que cada Ayuntamiento, por medio de la ordenanza fiscal, y enmarcado en la ley, decide aplica según la localidad. 

En lo que se refiere a la base imponible de una vivienda, tiene que ver con su valor catastral, que a su vez es determinado por la Dirección General del Catastro, una dependencia del Ministerio de Hacienda. 

El IBI en Madrid es el más costoso. Comparado con la ciudad donde tiene un valor menor, como es el caso de Ceuta, en Madrid esta cantidad se quintuplica. 

Como sucede con los impuestos, su cancelación no resulta agradable, y las subidas que experimenta, más la desinformación en cuanto al monto a pagar, complican su apreciación. 

Fórmula del IBI en Madrid para cálculo

Para desarrollar el cálculo del IBI en Madrid se debe poner en práctica una fórmula matemática que resulta de introducir la referencia catastral de una vivienda en Catastro.

Seguidamente, se debe encontrar el valor de la base liquidable, que se obtiene de restar a la base imponible la reducción que corresponda. La base imponible está relacionada al valor catastral, y la reducción está formada por el componente individual al ser multiplicado por el coeficiente reductor. 

En el caso del componente individual, se calcula con el saldo positivo entre el valor de Catastro y la base liquidable emitida el año anterior. 

El coeficiente reductor ha disminuido 0,1 anualmente desde que se posicionara en 0,9 en 2012. Así, en 2018 fue de 0,3, en este año de 0,2 y en 2020 será de 0,1. Será en 2021 que dejará de existir el coeficiente reductor en Madrid. 

Existen situaciones en las que el valor estipulado como base del año pasado es superior al del año actual, en tales circunstancias la base imponible será entonces el valor catastral, sin corrección alguna. 

El cálculo de la cuota líquida del IBI en Madrid

Para el IBI en Madrid y su cálculo se requiere conocer con anterioridad que se canceló es denominado cuota líquida. Para tenerla, antes debe obtenerse la cuota íntegra. 

Para contar con esta cifra se debe multiplicar la base liquidable por el tipo de gravamen. En la ciudad de Madrid, y según las características del inmueble, cuentan con dos tipos de gravamen: 

– 0.510% cuando es un bien inmueble de naturaleza urbana

– 0,567% si el bien es de naturaleza rústica 

– 1.141% para los bienes que presentan características especiales (BICES)

Al tener la cuota íntegra se procederá al cálculo de la líquida, lo que sugiere una operación más sencilla, al ser una sustracción de las bonificaciones fiscales a la cuota íntegra. Finalizando esta operación se obtendrá como resultado el IBI en Madrid. 

Monitoreo del valor catastral

Aunque el valor catastral es revisado periódicamente, no tiene que ser en todos los inmuebles. Las revisiones pueden ser parciales y afectar a un número determinado de zonas, como lo ocurrido en 2016 donde la revisión de 22 barrios trajo consigo la disminución de entre un 20 y un 40% del recibo. Esta acción benefició a casi 400 mil hogares. 

El hecho de que ciertas áreas no sean sometidas a revisión obedece a una solicitud del Ayuntamiento a la Dirección General del Catastro, en el que después de una evaluación se evidenció que en los 22 barrios mencionados existía un desajuste en el valor de los inmuebles. 

Cuando el IBI no experimenta subidas, tiene que ver con una decisión tomada del Ayuntamiento. No obstante, en 2013 se fijaron nuevas normas en materia de fiscalidad medioambiental, con la adopción de otras medidas financieras y tributarias, por lo que el precio de los recibos ha seguido subiendo y continuará así hasta 2021, con el aumento de los valores que gradualmente se han ido adicionando. 

Con Madrid ocurre que sus propiedades poseen un mayor valor catastral que el de otras ciudades, siendo este porcentaje una cifra que se acerca más a el mínimo aceptado por la ley.

De la forma cómo está diseñada la regla de gasto, si el IBI Madrid y el cálculo experimentan una bajada, se reducirá el gasto que el Ayuntamiento puede realizar, debido a la cantidad que se dejará de percibir.