La auditoría energética es un inventario detallado del rendimiento energético de una vivienda o de una empresa, realizado por un auditor reconocido. Con este trabajo se pueden identificar posibles debilidades en tu hogar u oficina y brindarte asesoramiento personalizado para optimizar el consumo de energía.

Con un software especializado, el auditor evalúa el rendimiento energético de un espacio mediante el examen de calefacción, producción de agua caliente, aislamiento, ventilación y otras variables que inciden en el consumo.

Alcance de la auditoría energética

Una auditoría energética o procedimiento de asesoramiento energético consiste en establecer un diagnóstico de la calidad energética de tu hogar o establecimiento y emitir una opinión en forma de recomendaciones para mejorar el rendimiento de tu edificio.

La auditoría energética está destinada a propietarios o inquilinos ansiosos por reducir significativamente su consumo de energía. La auditoría energética te permite, si lo deseas, conocer la calidad de tus instalaciones energéticas, así como el comportamiento diario. Además te brinda consejos personalizados para consumir energía de una manera más racional.

Se puede elegir entre una auditoría completa o una auditoría que cubra solo ciertos elementos en los que se presenta un mayor gasto energético.

Pasos de la auditoría

Una auditoría energética consiste en realizar un estudio cuyo objetivo es determinar las oportunidades de ahorro y eficiencia energética en un edificio o en una parte de este. Una vez realizado el análisis se elabora un plan de acción para poder llevarlas a cabo si son viables tanto técnica como económicamente.

Las tres grandes etapas de la auditoría energética son:

  • Preparación: antes de la visita del auditor, se debe recopilar información sobre la vivienda o edificio: año de construcción, facturas de energía, tipo de calefacción, certificado de mantenimiento de calefacción, planos de la vivienda, etc. También se hace una inspección visual y se entrevista a los habitantes.
  • Auditoría: se comienza analizando la información que has recopilado sobre tu hogar o empresa. Después, como parte de una auditoría completa, el auditor verifica:
  • La calidad del aislamiento de las paredes exteriores.
  • El correcto funcionamiento del sistema de calefacción, el sistema de agua caliente y el sistema de ventilación.
  • El uso adecuado de sus diversos equipos (termostato, válvulas termostáticas, etc.)
  • Informe: todos los datos recopilados durante la auditoría están codificados en software especializado. Esta aplicación permite otorgar una etiqueta de A a E a todos los elementos analizados. Luego, el auditor hace recomendaciones y planifica una proyección de cómo sería tu hogar si siguieras estas recomendaciones. En conclusión, el auditor escribe un informe final y eventualmente agrega sus propios comentarios.

Para llevar a cabo la auditoría de manera efectiva, los siguientes documentos facilitan el trabajo del experto:

  • Planos del espacio.
  • Detalles técnicos de la composición de las paredes (facturas, fotos, hoja de cálculo K, etc.).
  • Fichas técnicas del sistema de calefacción y producción de agua caliente.
  • Hojas de mantenimiento de la caldera.
  • Facturas de consumo de gas, electricidad, etc.

En la primera reunión, un auditor certificado realiza una encuesta de medición que puede durar de 3 a 5 horas dependiendo de la complejidad de la propiedad. 

Después de esta primera visita, se establece un próximo encuentro para la presentación del informe y para explicar los diferentes resultados. Aquí se discuten las diferentes soluciones propuestas desde un nivel técnico y financiero.

Aspectos que se analizan en la auditoría energética

Con una auditoría energética tienes la posibilidad de promover un gran ahorro en las facturas de electricidad, ya que se analizan todos los elementos relacionados con el consumo de energía.

Los aspectos en los que se enfoca el auditor son:

  • Datos generales y consumos: se revisan las facturas y contadores para ver cuáles son las condiciones óptimas de la vivienda.
  • Análisis de la red eléctrica: se realiza con equipos especiales y tiene la finalidad de verificar que los datos coinciden con la red eléctrica.
  • Envolvente: estudia lo relacionado con cerramientos, puentes térmicos, huecos y otros factores para detectar entradas y salidas de calor.
  • Iluminación: se trata de una de las principales necesidades porque de esta depende el consumo de energía.
  • Climatización, renovación de aire y agua caliente sanitaria: analiza los equipos de generación y sistemas de distribución. 
  • Equipos eléctricos y térmicos: aquí se estudian las calderas, bombas, equipos de ofimática, equipos eléctricos y otros aparatos para confirmar un rendimiento óptimo.
  • Control y gestión de los equipos: se monitorizan los equipos instalados para promover el ahorro energético.
  • Energías renovables: se busca aprovechar otras fuentes de energía provenientes de la naturaleza, como los paneles solares, para el funcionamiento del hogar.
  • Equipos de agua: agua fría y agua caliente se usan en las funciones cotidianas, por lo que se promueve el menor consumo para favorecer al ambiente.
  • Gestión energética: por último se estudian todos los datos del consumo actual, solo de esta manera se podrán recomendar acciones enfocadas en la racionalización del consumo.

¿Quiénes son los auditores de energía?

Los auditores de energía reconocidos deben, además de su formación básica y experiencia de campo, recibir formación teórica y práctica. Después deben pasar un examen de los diversos elementos de la auditoría energética y el uso del software de procedimiento de asesoramiento energético.

El auditor tiene la misión de asesorarte según el diagnóstico energético de tu hogar o de tu empresa, tus necesidades y tu presupuesto.

¿Cuánto cuesta?

Una auditoría energética generalmente cuesta entre 300 y 700 euros, dependiendo del auditor elegido y el alcance de la auditoría. Se trata de una pequeña inversión recomendada y fiable que a la larga se convertirá en un ahorro importante de dinero.

Por lo general, es altamente indicada en los lugares donde se manifiesta un alto consumo de energía, a pesar de existe un buen potencial de ahorro energético y económico. Solo de esa manera se pueden conocer las oportunidades que se tienen para mejorar.

La auditoría energética no debe confundirse con el certificado de eficiencia energética, con el cual se otorga a una casa una etiqueta de consumo comparable a la de los electrodomésticos y es obligatorio cuando vendes o alquilas tu casa.