El terreno urbanizable ha dado mucho de qué hablar en España últimamente, pero ¿realmente sabes de qué se trata? 

En este artículo te contaremos en qué consiste, y cuáles son sus principales diferencias con el suelo no urbanizable, para que sepas identificarlos sin problemas (especialmente si guardas relación con el sector inmobiliario o de la construcción).

Por lo tanto, te invitamos a completar esta lectura de inmediato, pues la información que te compartiremos te resultará valiosa e interesante. 

¿Qué es un terreno urbanizable?

Un terreno urbanizable es un suelo apto para ser urbanizado. En palabras más simples: es un suelo que puede ser preparado o acondicionado para el uso urbano mediante una apropiada transformación urbanística.

Pero este no es el único concepto que deberías conocer respecto al terreno urbanizable, ya que los de clasificación y calificación del suelo también son muy importantes.

En esencia, debes saber que tanto la clasificación como la calificación del suelo son factores que inciden directamente en su valor, y por lo tanto, te los explicaremos en el siguiente apartado.

Conoce cómo se clasifica el suelo 

La clasificación del suelo hace relación a las distintas clases de suelo que existen. Entonces, a efectos urbanísticos, un suelo puede clasificarse como urbanizable y no urbanizable. 

  1. Suelo urbano:

Para que un suelo sea considerado como urbano debe cumplir tres requisitos básicos: 

  • Tener una consolidación edificatoria:

Es decir, que el terreno debe estar en un área consolidada de edificaciones –al menos en unas dos terceras partes de su superficie edificable-.

  • Disponer de servicios y dotaciones básicas:

Esto significa que el terreno urbano debe tener ciertas dotaciones, tales como, energía eléctrica, acceso rodado, evacuación de aguas o una red de abastecimiento. 

  • Debe tener una conformidad con el planeamiento:

Este requisito demuestra que el suelo ha sido urbanizado en concordancia con todas las especificaciones establecidas en el planeamiento, y en la normativa urbanística del municipio. 

Principales tipos de suelo urbano

Adicionalmente, debes saber que existen varios tipos de suelo urbano, te los presentaremos en detalle:

  • Suelo urbano consolidado:

Aquí se incluyen ciertos terrenos como los solares. De modo que se trata de terrenos aptos para realizar edificaciones, o urbanizaciones, según su respectivo planeamiento urbanístico.

Destaca que dicho terreno debe limitar con una vía iluminada y pavimentada, y que además debe tener alineaciones y rasantes correctamente señalados.

No obstante, un terreno pudiese perder su condición de suelo urbano consolidado si el planeamiento urbanístico del municipio decide someterlo a algún tipo de actuación de transformación urbanística. 

  • Suelo urbano no consolidado:

Este terreno se ubica en una zona rural que precisa una obra para ser urbanizado, con lo cual podría adquirir su condición de solar. 

Dichas obras de urbanización atienden a reformas del terreno, renovaciones, mejoras urbanas, reurbanizaciones o dotaciones públicas.

En resumen, el suelo urbano no consolidado siempre dependerá de la aprobación de un plan, o de lo contrario, no sería apto para la construcción.

  1. Suelo no urbanizable:

Se trata de un terreno protegido por la Administración, ya sea por su valor arqueológico, paisajístico, forestal, minero, ganadero, histórico, agrícola o cultural.

De igual forma, es posible que se trate de un suelo reservado para desarrollar servicios públicos u obras de infraestructura.

Aun así, es importante mencionar que ciertos tipos de suelo no urbanizable admiten construcciones legales. 

De modo que en ellos se pudiesen construir viviendas unifamiliares vinculadas a la explotación agrícola o ganadera, e inclusive, edificaciones o parcelas que tengan una utilidad pública, o algún tipo de interés social. 

2. Terreno urbanizable:

Este suelo no presenta características de suelo urbano ni de suelo no urbanizable. Sus principales tipos son:

  • Suelos que no tienen sectorización.
  • Suelos que se transformarán inmediatamente.
  • Suelos urbanizables especiales que tengan características ambientales particulares, o ciertos asentamientos.

Por lo general, antes de construir un suelo urbanizable se desarrolla un Plan Parcial, o un Proyecto de Reparcelación, especialmente si los suelos urbanizables son considerados como especiales.

Terreno urbanizable vs Terreno no urbanizable

Ambas clasificaciones establecen qué puedes hacer, o no, en un determinado terreno. Es decir, que te indican tus deberes y derechos como propietario. 

Un terreno urbanizable está incluido en el planeamiento urbanístico de un territorio, y debe estar dotado con:

  • Carreteras.
  • Alcantarillas.
  • Iluminación.
  • Calles y más.

En contraparte, el suelo no urbanizable no es apto para albergar construcciones ni en el presente, ni en el futuro, ya que cuenta con una protección particular. 

¡Investiga antes de comprar!

Antes de iniciar alguna operación de compra es imperativo que investigues si el terreno es urbanizable o no urbanizable. 

En tal sentido, lo más idóneo es que contactes a un técnico, o a algún especialista en la materia, para que certifique el tipo de suelo que te ha interesado. 

De esta manera te asegurarás de que todo marche satisfactoriamente, y así podrás darle luz verde a tus trámites de compra sin incurrir en faltas innecesarias.